martes, 26 de mayo de 2015

como acoger al perro en casa

Cuando el pequeño entre en casa deberá encontrar un rincón preparado para él. Con su cama, dos comederos de acero y algún juguete, como un hueso de piel o nylon para roer.
Es preferible no dejarle los juguetes a su disposición, porque los destrozaría en menos de diez segundos. Además, el juego tiene que ser el <arma secreta> del dueño para tener al perro totalmente controlado. Los juguetes han de representar para el cachorro una recompensa muy deseada. Ello se consigue jugando con él y, cuando esta en el punto álgido de excitación y alegría, deteniendo el juego.
De este modo aumenta el deseo del animal por <su pelota> o <su churro>, y estará dispuesto a todo con tal de recuperar los. Esta primera fase de adiestramiento educativo ha de empezar así que el cachorro  esté instalado en su nueva casa.
Los huesos de piel de búfalo, que se venden de diferentes medidas, no son simplemente para jugar, sino que también sirven para conservar los dientes limpios y prevenir la formación de sarro.
Se les puede dar a menudo entretienen y evita que muerda los muebles.
Los juguetes adecuados para el pequeño perro potencialmente peligroso son la pelota y el motivador (o <churro>) de tela es yute, que debe utilizarse respetando ciertas normas que vetemos mas adelante.

Al cachorro le gusta jugar con la pelota, pero hay que tener  cuidado con las dimensiones, pues si es demasiado pequeña podría tragársela porque la mayoría de los perros potencialmente peligrosos poseen unas  mandíbulas anchas que <dejan pasar> fácilmente los objetos pequeños. Para evitar esta circunstancia se puede utilizar una pelota con un pequeño cordón.
El cordón ofrece una solución práctica y sencilla en caso de que el animal engulla la pelota repentinamente.
El american Staffordshire Terrier es un perro robusto, con un peso considerable en relación con la talla y que no posee un manto mullido. Esto significa que si se acostumbra a pasar largos ratos tumbado directamente en el suelo, acabará lastimandose los codos y se le formarán unas antiesteticas y molestas callosidades.
Para que esto no ocurra, habrá que proporcionarle una alfombrilla blanda y acostumbrar lo  que se tumbe encima, haciéndole entender que es su cama y no un objeto para destrozar. Cuando haga además de morder su cama, le proferiremos un ¡no! tajante y le ofreceremos algún otro objeto para que le hinque el diente.
En cuanto entra a casa, el cachorro explora todos los rincones. Dejemos le que explore, huela y meta la nariz por todas partes para que adquiera confianza en el nuevo hogar. 
Al igual que u  bebé,  el cachorro american Staffordshire 《se lleva a la boca》todo lo que encuentra. Dada la particular conformación de su boca y de sus dientes, una sola tentativa puede ser suficiente para romper el objeto que pretenda 《descubrir》
Por esta razón, antes de que llegue a casa es preciso retirar todo lo que no queremos que toque y que está a su alcance, por ejemplo los cables eléctricos.
Si gime extrañado, le hablaremos con voz tranquilizadora y lo acariciaremos un poco, pero sin exagerar. Sobre todo no lo cojamos precipitadamente en brazos cada vez que llore, porque se Convertiría en un hábito difícil de corregir.

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