Guía de Perros Potencialmente Peligrosos
viernes, 12 de junio de 2015
Normativa para tenencia de perros potencialmente peligrosos
lunes, 8 de junio de 2015
El recorte de las orejas American Staffordshire Terrier. Perros potencialmete peligrosos
La otectomía es una operación facultativa. En algunos países esta prohibida, como es el caso de Alemania y en otros en España hay sitios que esta prohibido y otros que no. La mayor parte de los propietarios prefiere realizarla.
La operación se realiza a los 50 días de vida del animal. A esta edad, si el perro procede de un particular, ya suele estar viviendo en casa del nuevo dueño.
En cambio, en los criaderos normalmente se venden los cachorros más tarde, de modo que se encargan de ellos mismos en llevar a cabo la operación.
Muy pocos propietarios optan por dejar al perro con las orejas enteras. Esto implica una serie de cuidados, como son los masajes periódicos para garantizar un porte elegante, semierguido, y evitar que se separen excesivamente. Es recomendable pedir consejo al criador o veterinario.
La intervención la lleva a cabo el veterinario, normalmente con anestesia general, no entraña ningún riesgo para el cachorro. El posoperatorio es delicado porque al despertarse, el cachorro intenta arrancarse el vendaje con las patas. De todos modos, el american stafford es un animal con mucho carácter y la mayoría de cachorros de esta especie soportan estoicamente las molestias ocasionadas por la operación.
Hay que saber que el proceso de cicatrización requiere un seguimiento riguroso para evitar que el borde que ha sido amputado adquiera una forma no deseada.
Para asegurarse de que el proceso de cicatrización y recuperación general se desarrolla con total normalidad es preferible programar la otectomía en unas fechas en las que se disponga de tiempo libre para poder llevar el animal al veterinario durante el periodo posoperatorio.
¿Qué piensa tu acerca de el corte de orejas al perro estas a favor o en contra? Puedes dejar tu comentario gracias.
La importancia de la socialización American Staffordshire Terrier. Perros potencialmente peligrosos
Los primeros paseos son muy importantes desde el punto de vista de la socialización. El cachorro deberá relacionarse con cuantas más personas mejor. Procuraremos que todas las personas con quienes el cachorro se relacione en las primeras salidas le expresen su simpatía y amistad, para que el animal adquiera confianza en la especie humana.
La situación idónea ea que acepten agacharse para ponerse a la altura del cachorro, lo acaricien y se dejen oler. Si no conocemos a las personas del vecindario, o algunas no nos inspiran excesiva confianza, se puede acordar con algunos amigos que dediquen unos minutos en divertidos 《encuentros programados》con nuestro perro.
Es muy importante que el american stafford aprenda a socializar también con sus congéneres. Los machos adultos, si son equilibrados, se comportan muy amistosamente con los cachorros; las hembras, en cambio, pueden mostrarse agresivas. En el primer contacto ambos perros deberán ir atados, bajo control, pero sin que el dueño los retenga ( sentirse sujeto estimula la agresividad ). Después de haberse olísqueado mutuamente, si vemos que la relación es amistosa y nos encontramos en un lugar sin peligros, podremos soltar los perros y dejarlos jugar. Así, el animal se convencerá de que sus compañeros son buenos para jugar y no son adversarios para pelearse. Cuando sea adulto, su patrimonio genético lo orientará en la dirección opuesta, pero una buena socialización con sus congéneres puede obrar grandes milagros, ya que el perro tendrá suficiente experiencia como para comportarse sin atender su instinto.
Juegos y educación, Perros potencialmente peligrosos ( american Staffordshire Terrier )
Todas las enseñanzas, incluso las más simples, deben intercalarse con juegos. Ahora bien, no con cualquier juego. El divertido 《tira y afloja》con la pelota o el motivador estimula la posesividad del cachorro u no es adecuado para los ejemplares muy dominantes (a no ser que esté preparando un futuro perro de trabajo, en cuyo caso se necesitan conocimiento sólidos de psicología canina).
Un juego útil (y sin contraindicaciones) consiste en lanzar un objeto para que el perro vaya a buscarlo. Tiramos la pelota y el cachorro correrá a buscarla. Seguidamente, le invitaremos, con el gesto y la voz, a que nos la traiga. Cuando el cachorro entiende que el juego no se reanuda hasta que trae la pelota a su dueño, lo hará sin dudar y se divertirá mucho.
Agitar una pelota delante de sus ojos estimula el instinto predador. Es otra cualidad que se busca en los perros de trabajo, pero que no conviene estimular en los perros de compañía recomendación de link El american stafford y los niños.
A todos los perros les gusta el contacto con el hombre. Por consiguiente, la lucha cuerpo a cuerpo con el dueño será una recompensa muy apreciada. Con la raza que nos ocupa debemos tener la preocupación de pelear con 《suavidad》.
Nosotros debemos tener siempre el juego bajo control, e interrumpirlo ante la menor muestra de comportamiento dominante por parte del perro. La 《lucha libre》es una buena manera de enseñarle a controlarse y aceptar nuestro papel de líderes.
viernes, 29 de mayo de 2015
Primer contacto con el collar y la correa. Perros potencialmente peligrosos (american Staffordshire terrier)
El cachorro debe llevar un collar, nunca un arnés. En algunas tiendas de animales se sugiere el uso de un peral en lugar del collar y la correa, argumentando que molesta menos y que el animal se acostumbra más fácilmente. No cometamos el error de poner un petral al american stafford, por varios motivos: el petral le hará separar los codos al caminar e impedirá que el propietario imprima su autoridad cuando el perro tira. Por otro lado, en las exposiciones no está permitido porque oculta la parte del cuerpo y, como ya se ha dicho, no garantiza una conducción controlada.
En las primeras salidas con correas podemos tener algún problema. Puede ocurrir que el cachorro se 《plante》negándose a caminar, se rasque o empiece a dar saltitos. En cualquier caso, estas acciones de protesta no suelen durar más de cinco minutos.
Para ayudarle a acostumbrarse,podemos desviar su atención jugando con él o dándole algo de comer que le guste mucho, inmediatamente después de haberle puesto el collar.
El collar no debe ir excesivamente ajustado para que no le moleste, pero tampoco podemos dejarlo demasiado flojo porque el animal podría soltarse, con la consiguiente situación de peligro, sobre todo el la ciudad.
Una vez que el cachorro se haya acostumbrado al collar, podemos intentar el primer paseo, en el que a buen seguro surgirán otros pequeños problemas, ya que el perro todavía no sabe que es la correa. Un truco eficaz para distraerlo es incitar le a atrapar un juguete (o una golosina) mientras camina.
Si el cachorro se niega a avanzar, no debemos tirar nunca de la correa: es inútil y peligroso porque el american stafford no cede fácilmente y como tiene mucha fuerza podría causarse, el mismo, una lesión muscular.
Durante los primeros paseos puede ocurrir que un objeto ( o un ruido) asuste al cachorro.
Un ejemplo típico son las alcantarillas. El american stafford es un perro valiente, pero a los dos o tres meses tampoco se puede pedir mucho. No lo forcemos a superar el obstáculo tirando de él y hablándole con brusquedad, pero tampoco corramos a tomarlo en brazos. La solución es tranquilizarlo hablándole con voz calmada, 《supersr》nosotros mismos el obstáculo delante de él y hacerle entender con calma y paciencia que no hay nada que temer.
Una larga mano tranquilizadora
Es fundamental que el perro tenga, desde cachorro, una relación agradable con la correa, y que nunca la vea como una obligación. Para el animal la correa ha de representar una prolongación de la mano del dueño y, por lo tanto debe constituir un nexo de amistad y confianza. Si los primeros contactos fueron traumaticos, el trabajo posterior seria mucho más difícil. Por consiguiente, es muy importante que el cachorro vea la correa como un instrumento agradable y no como un enemigo, aunque también es importante que la respete y que no la considere un juguete.
Errores que siempre deben evitarse
- dar tirones al cachorro si no quiere caminar con la correa :
- pegar al animal con la correa (aunque solo sea bromeando)
- dejar la correa a disposición de este, permitiendo le jugar o morderla (¿le dejaríamos morder nuestro brazo?).