viernes, 29 de mayo de 2015

Aprendizaje de las normas de aseo perros potencialmente peligrosos ( american Staffordshire Terrier )

Así que llega a casa, o después de haber comido o dormido, es muy probable que el cachorro quiera liberar los intestinos. Intentaremos que lo haga sobre material absorbente- papel periódico o, mejor todavía, pañales para bebé -- que habremos preparado previamente.
     Si evacua allí lo felicitaremos efusivamente. Si lo hace en otro lugar, los dos primeros días pasaremos por alto el hecho. Pero, atención: solamente los dos primeros días. Nos limitaremos a limpiar cuando el cachorro no nos vea y pasaremos un neutralizador de olores (de venta en las tiendas de animales).
A partir del segundo día de la convivencia, el pequeño american Stafford se haya sobrepuesto al cambio de casa, se deberán enseñar las normas higiénicas. Si defeca en un lugar incorrecto le reiremos con un ¡no! Severo, pero solo si lo pillamos en el momento de hacerlo.
  Un minuto de retraso es mucho, demasiado, puesto que el perro no es capaz de relacionar un castigo con una acción incorrecta realizada antes, y no comprendería el motivo de nuestro enfado.
El cachorro tiende a hacer sus necesidades en lugar en donde huele sus propios excrementos. Por tanto, se le puede 《sugerir》el lugar adecuado, colocando un papel periódico impregnado con sus orines entre las otras hojas de papel. Cuando el animal defeca en e, lugar correcto, lo felicitaremos efusivamente y jugaremos con él. Recompensar lo después de una acción correcta es más eficaz que castigarlo después de haber cometido un error.
    El cachorro podrá salir a la calle cuando este vacunado. Lo llevaremos a pasear después de haber comido y cada vez que se despierte, siempre al mismo lugar: a ser posible a un lugar que no frecuenten otros perros, porque él olor de los adultos podría cohibir al cachorro y hace y hacer que se retuviera. 
      Así que haya evacuado, lo felicitaremos animadamente. Cuando mayor sea nuestro grado de satisfacción, más rápidamente entenderá lo que se espera de él.
       Retiraremos los excrementos con un guante de usar y tirar, una bolsa o un recogedor especial. No olvidemos llevar siempre uno encima. Querer al perro significa también ayudarlo a no causar problemas o molestias en las demás personas.

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